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Salarios vs. inflación
Qué pasará con los ingresos de los argentinos en la segunda mitad del año
Qué pasará con los ingresos de los argentinos en la segunda mitad del año
En abril, los salarios registrados lograron superar a la inflación por primera vez en siete meses, marcando un quiebre en la tendencia que predominó desde agosto de 2025. El repunte, que se tradujo en un crecimiento salarial del 3,5% frente a una inflación del 2,6%, se produjo en un contexto donde la desinflación y la reactivación de la actividad económica figuran como los pilares centrales para sostener la mejora del poder adquisitivo durante el segundo semestre.
En los últimos días, el presidente Javier Milei prometió “salarios enormes” si resulta reelecto el año próximo, planteando la recuperación del poder adquisitivo como uno de los ejes de su agenda económica. En paralelo, el equipo económico apuesta a que la mejora salarial en el segundo semestre impulse el consumo masivo y contribuya a consolidar la reactivación de la actividad productiva, en especial en los sectores más rezagados.
El equipo económico apuesta a que la mejora salarial en el segundo semestre impulse el consumo masivo y contribuya a consolidar la reactivación de la actividad productiva
Desde la asunción de Milei, los sueldos privados registrados acumulan una contracción real de 3,5%, mientras que en el caso de los públicos la caída es de 17,3 por ciento.
Consultores y especialistas coinciden en que la dinámica de los próximos meses dependerá de la capacidad de sostener la desaceleración inflacionaria y de consolidar el crecimiento en ramas de la economía no vinculadas a los sectores primarios, como son industria, construcción y comercio.
Si bien la recuperación salarial es clave para que la economía, que viene evolucionando en forma de “serrucho” con subas y bajas en los últimos meses, crezca, la heterogeneidad sectorial y las restricciones del mercado laboral desafían las expectativas de un rebote extendido.
Para Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T, existen dos dimensiones en la evolución del salario real: una estructural y otra coyuntural. “En cuanto a lo de fondo, para que los salarios reales crezcan, la economía tiene que crecer a un buen ritmo. Y no viene pasando eso todavía.
Entonces, hasta que eso no pase, es difícil ver que los salarios crezcan en forma sostenida”, dijo Tiscornia, consultado por Infobae.
El economista consideró posible que la situación comience a normalizarse en los próximos meses, lo que abriría la puerta a un crecimiento más sostenido de los salarios reales.
Para que los salarios reales crezcan, la economía tiene que crecer a un buen ritmo. Y no viene pasando eso todavía (Todavía)
En el corto plazo, Tiscornia identificó como factor clave la aceleración inflacionaria del verano pasado, que no fue contemplada en las paritarias, generando una caída temporal de los salarios reales. “Seguramente en abril lo que estás viendo es una especie de recuperación, una puesta al día con lo que se había perdido antes. No creo que necesariamente ese ritmo se vaya a repetir ahora mismo en el corto plazo, pero sí creo que puede haber una tendencia, aunque sea un poco más moderada”, apuntó.
Desde Equilibra, Gonzalo Carrera advirtió sobre el impacto de la baja de la inflación en la recomposición salarial, aunque matizó las posibilidades de un salto significativo en los ingresos si la actividad económica no se reactiva en los sectores no primarios.
“Si nos concentramos en el salario privado formal, deberíamos tener con la baja de la inflación de mayo que los salarios vayan tendencialmente a partir de estos meses recuperando algunos puntos porcentuales”, afirmó Carrera.
A la vez, remarcó que no se observa, por el momento, una mejora de la productividad ni una mayor dinámica en los sectores que generan empleo, lo que limita las posibilidades de una recuperación más robusta. “Es raro que se dé un escenario donde caiga el empleo privado formal y mejoren tanto los salarios privados formales. Creo que en el segundo semestre los salarios reales se deberían recuperar un poco, pero no sé si van a llegar a compensar lo que perdieron estos últimos meses, desde agosto para acá, que fue cuando se aceleró la inflación”, sumó.
Deberíamos tener con la baja de la inflación de mayo que los salarios vayan tendencialmente a partir de estos meses recuperando algunos puntos porcentuales (Carrera)
Fiorella Scalise, economista de Eco Go, consideró que el buen dato de abril no implica un quiebre definitivo de la dinámica bajista, sino “más bien un respiro o una estabilización transitoria”.
“Si bien son datos alentadores, llegan luego de un período prolongado de fuerte deterioro del poder adquisitivo, por lo que un mes no basta para hablar de una reversión de tendencia; de hecho, en términos interanuales, el sector registrado (tanto público como privado) aún se encuentra en terreno negativo en términos reales”, aseguró Scalise a este medio.
La analista anticipó un escenario de moderado optimismo para la segunda mitad del año: “La perspectiva para la segunda mitad del año es moderadamente optimista, pero heterogénea, consolidando un escenario donde los salarios tienen un terreno más conveniente para ganarle a los precios. Este proceso se ve favorecido principalmente por la continua desaceleración del IPC (que para junio estimamos en torno al 1,9%) permitiendo que cada aumento nominal rinda más en el bolsillo”.
Asimismo, destacó la reactivación de las paritarias y el impacto de las nuevas cláusulas de revisión y aumentos en el sector privado formal, pero enfatizó que la recuperación será desigual. “Mientras que el sector privado registrado tiene las herramientas para ganarle a la carrera de los precios, el sector público, fuertemente condicionado por el ajuste fiscal, y el sector informal, que carece de paritarias tendrán un desafío en el segundo semestre”, sostuvo.
Un informe de Fundación Capital subrayó que la desaceleración inflacionaria permite una mejor evolución salarial, aunque varios factores siguen condicionando las negociaciones paritarias. “Un mercado laboral débil limita los reclamos salariales: hay 216 mil empleos menos en el sector privado registrado desde el cambio de administración y la informalidad va en ascenso (44,2% de los ocupados en el IT-26, subió 2,2 puntos i.a.)”, remarcó el reporte.
En simultáneo, la entidad planteó que la heterogeneidad de la recuperación económica genera dinámicas salariales mixtas, dependiendo del sector. “Las autoridades continuarán monitoreando la dinámica paritaria como parte del ancla nominal, aunque en el margen resultan menos estrictos y aparecen algunos bonos o sumas fijas aportando positivamente”, sumó el análisis.
Las autoridades continuarán monitoreando la dinámica paritaria como parte del ancla nominal, aunque en el margen resultan menos estrictos y aparecen algunos bonos o sumas fijas (Fundación Capital)
Bajo la perspectiva de Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, la sostenibilidad de la actual tendencia positiva en los salarios dependerá de que el proceso de desinflación se mantenga durante el segundo semestre. “Todavía queda bastante terreno: el salario real privado registrado se ubica 3,5% por debajo de agosto, previo a la última aceleración inflacionaria”, explicó Casas.
El especialista expresó que si la desinflación continúa consolidándose, el salario real podría convertirse en uno de los principales motores de la recuperación del consumo durante la segunda mitad del año.

Santiago Casas: "si la desinflación continúa consolidándose, el salario real podría convertirse en uno de los principales motores de la recuperación del consumo"
El centro de estudios Cepec puntualizó que el salto del cuarto mes del año no representa aún una recuperación consolidada, sino “un rebote puntual dentro de una tendencia previa claramente negativa” ya que “es un dato positivo, pero todavía insuficiente para hablar de un cambio estructural”.
El análisis recordó que durante buena parte de 2024 la recuperación del salario real impulsó la demanda de dinero, el consumo y la actividad económica, pero ese empuje perdió fuerza en 2025 y se extinguió en los primeros meses de 2026.
Según Cepec, “si la inflación logra sostenerse en torno a la zona de 2% mensual, y con la baja reciente del petróleo crudo ayudando a contener costos energéticos, podríamos empezar a ver una recomposición gradual más consistente”.





















