TITULOS
Nacionales

Boom de alimentos importados en góndolas y supermercados

Publicado el dia 28/01/2026 a las 10h37min
La apertura de las importaciones amplió la oferta de productos del exterior en los supermercados que ya compiten con los alimentos de producción nacional

La apertura de las importaciones empezó a reflejarse con fuerza en las góndolas de los supermercados argentinos. En los últimos meses, creció la presencia de alimentos importados, con una oferta que incluye frutas y verduras frescas, carne, bebidas, conservas y productos de almacén, además del regreso de marcas extranjeras que habían dejado de estar disponibles.

 
El fenómeno se da en un contexto de mayor desregulación del comercio exterior y simplificación de trámites para el ingreso de mercadería, lo que permitió reactivar operaciones que estaban frenadas y sumar productos que eran difíciles de conseguir o directamente no llegaban al mercado local.
 

Uno de los rubros donde más se notó el cambio fue en los productos de almacén y consumo masivo. Entre los casos más visibles aparece el regreso de Conaprole, la cooperativa láctea uruguaya, que volvió a comercializar en el país productos como manteca, queso crema, dulce de leche y crema de leche.

 
La marca había desembarcado en el país en 2001, pero su presencia se fue diluyendo con el paso de los años como consecuencia de las restricciones cambiarias y comerciales.
 

En conservas, se observa un mayor ingreso de atún importado desde Ecuador, con marcas como Bulnez y Máxima, que comenzaron a competir directamente con las opciones nacionales. En algunos supermercados, estas latas se venden a precios sensiblemente más bajos que los productos locales, lo que impulsó su rotación entre los consumidores.

 
El segmento de bebidas y café también muestra cambios visibles. En las góndolas volvió a crecer la oferta de cápsulas y cafés importados de origen europeo, con marcas italianas como Lavazza y Viaggio, que habían reducido su presencia en los últimos años.

A eso se suma el regreso de cervezas importadas, principalmente de Brasil, como Itaipava y de España, como Landvik, que vuelven a competir en el segmento premium y de consumo masivo.

En términos de precios, las diferencias varían según el producto y el origen. En algunos casos, los alimentos importados llegan con valores similares a los nacionales, mientras que en otros se ubican entre un 15% y un 30% por debajo, especialmente en categorías como conservas, café y algunos lácteos, de acuerdo con relevamientos privados y datos de mercado.

La mayor apertura también se refleja en el mercado de frutas y verduras importadas. En las góndolas y en el Mercado Central de Buenos Aires comenzó a crecer la presencia de naranjas y mandarinas provenientes de España, manzanas importadas desde Chile y bananas de Ecuador, que se suman a la producción local, especialmente en momentos de menor oferta estacional.

De acuerdo con datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el ingreso de fruta importada tuvo impacto en los precios mayoristas. En el caso de la naranja, la entidad señaló que la incorporación de producto importado se dio a valores significativamente superiores a los de la producción local y coincidió con aumentos en los precios internos en el Mercado Central.

Las exportaciones argentinas de carne cayeron 7% en 2025

Otro de los ámbitos que vio crecer la importación fue el de la carne. Según datos del Indec, en 2025 las exportaciones de carne vacuna cayeron 7% en volumen, mientras que crecieron las importaciones, que se aceleraron hacia el cierre del año. En total, ingresaron al país unas 17.000 toneladas de carne, por las que se pagaron USD 73,8 millones, frente a las 2.300 toneladas importadas en 2024, que habían demandado 9,7 millones de dólares. El aumento interanual fue del 580 por ciento.

Brasil fue el principal origen de la carne importada, con 14.000 toneladas por USD 56 millones, seguido por Paraguay (2.070 toneladas por USD 9,3 millones) y Uruguay (814 toneladas entre enero y octubre). Si bien el volumen representa menos del 10% del consumo mensual local, el dato resulta significativo en el país por ser la industria cárnica una de las más representativas de la cultura argentina.

El avance de los importados reavivó el debate sobre el impacto en la producción local. Mientras el Gobierno sostiene que la mayor competencia ayuda a contener precios y ampliar opciones, distintos sectores de la industria alimenticia advierten sobre la presión que genera en empresas nacionales que operan con costos más elevados.

Récord en importaciones de alimentos

De acuerdo con el CEPA, la apertura comercial se reflejó en un récord histórico de importaciones de bienes de consumo. En el acumulado de enero a septiembre -últimos datos disponibles-, las importaciones totalizaron USD 8.376 millones, el valor más alto de la serie desde 2004.

Ese monto superó en USD 1.693 millones el récord previo registrado en el mismo período de 2018, lo que implicó un incremento del 25,3 por ciento.

En cuanto a los sectores, el mayor crecimiento se registró en electrodomésticos, baterías y lámparas, con un aumento del 248,9% interanual, seguidos por motos, bicicletas y otros equipos de transporte (124,6%). En el caso de las importaciones de productos alimenticios, crecieron 77,4% frente al mismo periodo de 2024 y explicaron el 16,4% del total, junto con prendas de vestir (tuvo un alza de 61,8%) y marroquinería (creció 44,7%), consolidando el avance de los bienes finales importados en la estructura del comercio exterior.

Fuente: Infobae