Entrevistas
Casi once años de Habemus fútbol del fútbol a un universo de contenidos
Hace casi once años, Darío y Eric Zenzerovich empezaron a construir Habemus desde un lugar bastante simple: el fútbol, las redes sociales y las ganas de comunicarlo
Hace casi once años, Darío y Eric Zenzerovich empezaron a construir Habemus desde un lugar bastante simple: el fútbol, las redes sociales y las ganas de comunicarlo
Hace casi once años, Darío y Eric Zenzerovich empezaron a construir Habemus desde un lugar bastante simple: el fútbol, las redes sociales y las ganas de comunicarlo de una manera propia. Uno de River, el otro de Boca, encontraron en esa diferencia un punto de partida para generar contenido, debatir y empezar a formar una comunidad que con el tiempo fue creciendo mucho más allá de lo que habían imaginado.
Habemus Fútbol fue la raíz de todo. A partir de ahí llegaron nuevas plataformas, coberturas, experiencias en televisión y streaming, viajes y una estructura de trabajo cada vez más grande. Y también apareció la necesidad de salir del fútbol y llevar esa misma lógica de contenido a otros mundos.
Así fue tomando forma Habemus Media, que hoy reúne distintos proyectos vinculados al deporte, la música, el gaming, la tecnología, el turismo, el entretenimiento y los perfiles personales de sus creadores.
El crecimiento no fue lineal ni respondió a un plan cerrado desde el comienzo. Fue más bien el resultado de ir entendiendo cómo cambiaban las redes, qué buscaban las audiencias y hacia dónde podía expandirse el proyecto.
Hoy, con casi once años de recorrido, Darío y Eric miran hacia atrás y repasan cómo una idea nacida alrededor del fútbol terminó convirtiéndose en una productora con identidad propia, distintos medios y nuevos desafíos por delante.
—Hoy tienen 13 proyectos. Si miran hacia atrás, ¿en qué momento Habemus dejó de ser solamente una cuenta de fútbol?
Fue algo que se fue dando con el crecimiento. Habemus Fútbol sigue siendo nuestro proyecto principal y el que más creció, pero entendimos que no podíamos quedarnos únicamente ahí.
El fútbol tiene un público enorme, pero también queríamos llegar a personas que quizás nunca iban a conocernos por ese lado. Ahí empezamos a abrirnos hacia música, turismo, gaming, tecnología, entretenimiento y otros formatos.
También había una cuestión comercial: tener distintos medios nos permite trabajar con diferentes marcas y públicos.
—¿Habemus es hoy un medio, una productora o una marca que engloba distintos proyectos?
Creo que hoy es un poco las tres cosas.
Tenemos medios con comunidades propias, una productora audiovisual trabajando detrás de cada contenido y, al mismo tiempo, Habemus funciona como una marca que engloba proyectos muy diferentes entre sí.
Eso también fue parte de la evolución. Ya no se trata solamente de administrar una cuenta de redes sociales, sino de construir un ecosistema donde cada proyecto tenga identidad propia pero pueda convivir con los demás.
—Entonces, si hoy alguien quiere entender todo el universo Habemus, ¿qué se encuentra?
Hoy tenemos 13 unidades de negocio, cada una con una función y un público diferente.
Está Habemus Fútbol, que es el medio principal y está centrado fundamentalmente en fútbol sudamericano.
Después están nuestros perfiles personales, Eric Zzeta y Dari Zenz, donde el contenido tiene mucho más que ver con nosotros, nuestras opiniones, experiencias, fútbol y viajes.
También tenemos Habemus Data, que va hacia un perfil más periodístico, con noticias, información, estadísticas de fútbol y otros deportes.
La Garra del Rústico tiene una identidad mucho más ligada a las historias, curiosidades y a ese costado más futbolero.
Habemus Música está dedicado a noticias, debates, opiniones y coberturas de recitales y festivales.
Habemus Gamer trabaja todo el universo de videojuegos y tecnología: lanzamientos, juegos actuales, retro, esports, celulares y productos gamer.
Habemus Turismo está orientado a viajes, gastronomía, restaurantes, experiencias y coberturas.
También está Habemus Cine, con contenidos vinculados al entretenimiento y al mundo audiovisual.
Del lado de Boca tenemos Espacio Bostero, pensado para un público mucho más específico del club.
Después está Daro Sin Vueltas, que es completamente diferente al resto porque ahí hacemos opinión, crítica social y debates sobre relaciones o temas cotidianos.
—¿Cómo deciden cuándo una temática merece tener su propia cuenta y cuándo puede convivir dentro de otra?
Lo primero es entender si realmente existe un público para ese contenido y si nosotros podemos sostenerlo en el tiempo.
No queremos abrir una cuenta simplemente porque un tema esté de moda. Tiene que existir una identidad, una posibilidad de generar contenido de forma constante y también alguien del equipo que pueda estar pensando ese proyecto todos los días.
Cuando sentimos que un nicho tiene suficiente recorrido, ahí sí tiene sentido separarlo y construir una comunidad propia.
—Visto así, parecen proyectos muy distintos. ¿Qué hace que todos sigan siendo “Habemus”?
La forma de trabajar.
Cada cuenta tiene una temática y una audiencia diferente, pero detrás estamos nosotros y está el mismo equipo.
La idea siempre es entender qué necesita cada comunidad. No tiene sentido hablarle igual a alguien que entra exclusivamente a buscar información de fútbol que a una persona que está viendo un viaje, un recital o un lanzamiento gamer.
Lo que intentamos mantener es nuestra manera de comunicar y de generar contenido.
—¿Qué importancia tiene la comunidad en esa forma de trabajar?
Muchísima, porque las redes te permiten tener una devolución prácticamente inmediata.
Podés pensar un formato que creés que va a funcionar increíble y después descubrir que al público le interesa otra cosa. También puede pasar al revés: algo que parecía pequeño termina generando una respuesta enorme.
Entonces tratamos de escuchar bastante a cada comunidad. La identidad la proponemos nosotros, pero después el público también te va mostrando qué camino puede tomar cada cuenta.
—Ustedes además tienen algo particular: construyeron Habemus siendo uno de River y el otro de Boca.
Sí, eso está desde el principio. Yo soy de River y Eric es de Boca.
Y en cierta forma también nos ayudó mucho porque nos permite tener dos miradas distintas. En Habemus Fútbol tratamos de hablar de todos los equipos, principalmente del fútbol sudamericano, pero River y Boca obviamente tienen un peso importante.
Después cada uno puede llevar eso todavía más hacia su propio perfil y hacia cuentas mucho más de nicho.
—¿Trabajar juntos siendo hermanos les facilitó las cosas o también les agregó un desafío?
Creo que las dos cosas.
Después de tantos años ya conocemos bastante cómo piensa el otro y eso hace que muchas decisiones sean más rápidas. Tenemos gustos diferentes, somos hinchas de equipos diferentes y también podemos tener formas distintas de ver un contenido.
Pero justamente esa diferencia muchas veces termina ayudando. Si los dos pensáramos exactamente igual probablemente Habemus sería mucho más limitado.
Después obviamente somos hermanos y trabajamos juntos hace casi once años, así que aprendimos también a separar bastante las discusiones de trabajo de lo personal.
—¿No existe el riesgo de dividir demasiado al público con tantas cuentas?
Nosotros lo vemos al revés.
Separar los perfiles hace que podamos ser mucho más específicos.
Por ejemplo, en mi perfil personal puedo hablar de River, pero también de fútbol de otros países, viajes o algo que me pasó a mí. En una cuenta dedicada exclusivamente a un club, en cambio, la persona entra sabiendo exactamente qué se va a encontrar.
Con Eric pasa algo parecido.
Al final, cada proyecto encuentra su comunidad.
—¿Hace diez años se imaginaban sentados hablando de 13 unidades de negocio?
No, la realidad es que no.
Obviamente cuando arrancás pensás que la vas a romper, que vas a crecer y que vas a hacer cosas grandes. La ambición estaba.
Pero el camino casi nunca termina siendo exactamente como uno lo imaginaba.
Lo que sí teníamos bastante claro era Habemus Fútbol y nuestros perfiles personales. Todo lo demás fue apareciendo a partir del crecimiento y de entender hacia dónde iba el mundo digital.
—¿Cuál creen que fue el mayor aprendizaje de esos primeros años?
Entender que no alcanza solamente con tener una buena idea.
Después hay que sostenerla, producir todos los días, adaptarse a las plataformas y entender que algo que funcionaba hace dos años quizás hoy ya no funciona de la misma manera.
Creo que uno de nuestros mayores aprendizajes fue justamente no enamorarnos demasiado de una única fórmula.
—Y ese mundo cambió muchísimo desde que empezaron.
Totalmente.
Hace diez años era completamente diferente y dentro de diez años probablemente vuelva a ser otra cosa.
Capaz dentro de diez años tenemos 30 medios. O capaz tenemos cinco medios y tres negocios que hoy ni siquiera imaginamos.
Por eso tampoco queremos atarnos a una estructura para siempre.
—Si hay un momento donde se ve la dimensión que alcanzó el proyecto es en las coberturas. ¿Cuándo sintieron ese salto?
Los Mundiales fueron muy importantes.
Con Habemus Fútbol ya cubrimos tres Mundiales.
En Rusia 2018 trabajamos con la TV Pública desde distintos proyectos que teníamos en ese momento.
Para Qatar pudimos dar otro paso: yo viajé directamente al Mundial y Eric se quedó en Argentina trabajando con todo el equipo que ya habíamos armado en la productora.
Después, en el último Mundial, ya pudimos viajar los dos.
También cubrimos el Mundial de Clubes siguiendo tanto a River como a Boca en sus respectivas sedes.
—¿Qué cambia internamente cuando pasás de hacer contenido desde una cuenta a mandar un equipo a cubrir un Mundial?
Cambia prácticamente todo.
Ya no depende solamente de que uno de nosotros tenga una idea y agarre el teléfono para grabar. Hay producción, organización, gente trabajando desde Argentina, contenido que sale desde el lugar y distintas plataformas que alimentar.
Es ahí donde también empezamos a sentir mucho más a Habemus como una productora y no únicamente como un conjunto de cuentas.
—Eso también muestra que Habemus ya no depende exclusivamente de ustedes dos.
Sí, y para nosotros eso es fundamental.
Hoy somos nueve personas trabajando dentro de la productora.
Al principio obviamente muchas cosas pasaban directamente por nosotros. Hoy tenemos un equipo que trabaja todos los días sobre las distintas cuentas.
Y uno de nuestros objetivos a corto plazo es seguir creciendo y poder llegar a once o doce personas.
—¿Les cuesta delegar después de haber empezado haciendo prácticamente todo ustedes?
Es un proceso.
Cuando arrancás un proyecto, conocés cada detalle porque hiciste de todo. Pero si querés crecer llega un punto en el que necesariamente tenés que sumar personas y confiar.
Hoy la idea es que cada proyecto pueda tener gente pensando específicamente en él. Nosotros seguimos estando encima y participando, pero el objetivo es que Habemus pueda crecer como estructura y no dependa de que Eric o yo tengamos que hacer absolutamente todo.
—¿Qué tan diferente es cubrir un Mundial hoy comparado con hacer televisión tradicional?
Es completamente diferente porque tenés muchas plataformas funcionando al mismo tiempo.
YouTube tiene una lógica, Instagram otra y TikTok otra.
No alcanza con ir al lugar y grabar. Tenés que entender qué contenido necesita cada plataforma y cómo contar una misma cobertura de maneras diferentes.
Eso es un desafío enorme y al mismo tiempo se terminó convirtiendo en uno de nuestros fuertes.
—¿Esa experiencia después la pudieron llevar fuera del fútbol?
Sí, y eso fue clave.
Con Habemus Música ya cubrimos tres Lollapalooza y shows internacionales como Guns N' Roses y AC/DC.
Con Habemus Gamer participamos en eventos de esports, lanzamientos, tecnología y AGS. También hacemos mucho contenido con productos, celulares y novedades del mundo gamer.
Y con Habemus Turismo empezamos a desarrollar viajes, gastronomía y distintas experiencias.
—Turismo parece uno de los proyectos que más rompe con lo que originalmente era Habemus.
Sí, porque nos lleva a otro tipo de contenido.
Tenemos viajes, restaurantes y un segmento que se llama “Comidas por el mundo”, donde recorremos bodegones y distintos lugares para probar comidas.
Y la realidad es que tuvo muy buena aceptación.
Eso también nos demuestra que el público puede acompañarnos en cosas que van mucho más allá del fútbol.
—También probaron prácticamente todos los formatos: redes, streaming y televisión. ¿Hay alguno que todavía sientan pendiente?
Más que un formato completamente pendiente, sentimos que hay algunos a los que queremos volver con otra estructura.
Hicimos alrededor de seis años de streaming, principalmente con Habemus Fútbol.
Además estuvimos tres años vinculados con televisión y trabajamos con Telepacífico en Colombia, Canela en México y Fox Sports en Argentina.
Hoy tenemos ganas de retomar especialmente el streaming y desarrollar mucho más YouTube, pero aprovechando toda la experiencia que acumulamos durante estos años.
—Con tantas cosas abiertas, ¿el próximo paso es crear todavía más o frenar un poco y ordenar?
Hoy queremos principalmente afianzar lo que ya construimos.
No sentimos la necesidad de abrir cuentas simplemente por abrirlas.
Queremos fortalecer cada medio, sumar gente al equipo, generar nuevas alianzas y hacer crecer plataformas donde todavía tenemos mucho margen.
Estamos trabajando con productoras musicales, equipos de fútbol y distintos proyectos que nos permiten expandir cada vertical.
—¿Qué lugar tienen las marcas dentro de ese crecimiento?
Son importantes porque tener distintos verticales también nos permite generar propuestas mucho más específicas.
Una marca vinculada a tecnología puede tener sentido dentro de Gamer, una de turismo dentro de Habemus Turismo y una deportiva dentro del ecosistema de fútbol.
La idea es que las integraciones sean coherentes con el contenido y con la audiencia de cada cuenta. Esa diversificación también fue una de las razones por las que nos interesó salir del fútbol y construir nuevos medios.
—¿Dónde sienten que todavía tienen mucho terreno por crecer?
YouTube es uno de esos lugares.
Sobre todo en algunos de los proyectos más nuevos creemos que todavía tenemos muchísimo para hacer.
También queremos volver al streaming.
Tenemos formatos e ideas que nos gustaría empezar a implementar, pero queremos hacerlo cuando sintamos que podemos hacerlo bien.
—¿Cómo hacen Darío y Eric para seguir trabajando juntos después de casi once años sin sentir que están repitiendo la misma fórmula?
Creo que justamente porque no nos gusta hacer siempre lo mismo.
Nos aburrimos si sentimos que estamos repitiendo durante años exactamente una misma cosa.
Entonces constantemente buscamos una vuelta distinta: cambiar un formato, crear otro, abrir una temática nueva o entender una plataforma que antes no usábamos.
Y creo que eso también lo termina percibiendo el público.
—¿Qué sería hoy “éxito” para Habemus? ¿Tener más seguidores, más cuentas o una estructura más grande?
Creo que hoy pasa mucho más por lograr que cada proyecto sea fuerte por sí mismo y que la estructura pueda seguir creciendo.
Obviamente los seguidores, las visualizaciones y los números importan porque trabajamos en redes sociales, pero también queremos tener un equipo cada vez más sólido, mejores coberturas, más alianzas y proyectos que puedan sostenerse en el tiempo.
No es solamente crecer por crecer, sino construir algo cada vez más profesional.
—Si hace diez años Habemus era fundamentalmente fútbol y hoy son 13 proyectos, ¿qué creen que no puede cambiar nunca?
La búsqueda de cosas nuevas.
Podemos tener más medios, menos medios o dedicarnos mañana a algo que hoy ni siquiera tenemos pensado.
Pero queremos mantener esa capacidad de adaptarnos y reinventarnos.
—Si pudieran hablar con los Darío y Eric que arrancaron hace casi once años, ¿qué les dirían?
Probablemente que tengan paciencia.
Hay cosas que en el momento parecen enormes y después terminan siendo solamente una parte del camino. Y también les diríamos que muchas de las mejores oportunidades van a aparecer haciendo cosas que al principio ni siquiera estaban dentro del plan.
La ambición estaba desde el comienzo. Lo que fuimos aprendiendo fue a convivir con los cambios y aprovecharlos.
—Entonces, una palabra para definir Habemus Media.
Dinamismo.
Porque representa bastante bien lo que somos nosotros y lo que terminó siendo la productora.
Estamos permanentemente moviéndonos, buscando ideas, probando formatos y tratando de no quedarnos quietos.
Después de casi once años, creo que una de las claves del crecimiento fue justamente esa: cambiar todo el tiempo sin perder nuestra identidad.





















