Entrevistas
Entrevista de KARIM GONZALEZ A KARINA BUZEKI
Karina Buzeki recordó sus inicios con Guillermo Francella en La familia Benvenuto en su programa Sola en los Bares
Karina Buzeki recordó sus inicios con Guillermo Francella en La familia Benvenuto en su programa Sola en los Bares
En una charla íntima con Karim González, la actriz y cantante Karina Buzeki repasó sus comienzos en el medio artístico, deteniéndose especialmente en la figura de Guillermo Francella, quien no solo fue su compañero, sino quien la eligió para dar un salto masivo en su carrera en el programa La familia Benvenuto en 1991.
El inicio: "La elegida" entre cien aspirantes
Corría el año 1991 cuando Karina, acompañada por su padre, asistió a un casting en Telefe. "El que me elige para ese personaje es nada más y nada menos que Guillermo Francella junto con Toto Maselli", recordó la actriz sobre aquel momento en que superó a otras 100 postulantes para interpretar a la sobrina del protagonista.
Desde el inicio, la relación fue de suma cercanía: "En el comienzo yo era como la niña mimada... él había puesto el ojo ahí", confesó Karina, aclarando que se trataba de una predilección profesional y afectuosa.
Desayunos de domingo y el vínculo con su padre
Uno de los recuerdos más cálidos que Karina atesora es la relación que Francella entabló con su padre, Raúl Buzeki, quien la acompañaba a las grabaciones dominicales que se emitían en vivo.
"Él desayunaba con mi papá. Papá llegaba a Telefe los domingos... y ahí estaba Guillermo. Lo esperaban a papá, leían el diario con el Toto Maselli todos juntos. Era realmente muy amoroso", declaró en el ciclo Sola en los bares.
Buseki destaca que Francella siempre mantuvo un excelente humor: "Era muy divertido trabajar con Guillermo; era un tipo que siempre estaba de buen humor, siempre haciendo chistes".
El distanciamiento: ¿Una posible ofensa profesional?
A pesar de la excelente relación inicial, un cambio de rumbo laboral de Karina marcó un antes y un después. Al recibir propuestas para hacer drama en Canal 9 (como Inconquistable Corazón y Ricos y famosos), decidió dejar Los Benvenuto. Esta decisión, motivada tanto por su deseo de crecer profesionalmente como por la dificultad de seguir en un programa donde debía decirle "papá" a un actor en la ficción poco después de la muerte real de su propio padre, parece haber enfriado el vínculo con el capocómico.
"A mí me quedará en el suspenso si fue por eso o no... pero la verdad que un trabajo importante con Guillermo no volví a hacer", reflexionó Karina sobre el hecho de no haber sido convocada nuevamente para proyectos de peso por Francella, a pesar de que él la había "marcado y elegido" originalmente. Aunque se pregunta si él lo tomó como una "defraudación", sostiene que fue una decisión lógica para su crecimiento: "Yo me fui porque no me quedó otra opción... una chica joven que recién empieza pueda crecer realmente".
La personalidad de Francella y el respeto en el set
Al ser consultada sobre la faceta de "seductor" de Francella y el ambiente de la época, Karina fue clara al diferenciar los juegos del actor de cualquier situación incómoda.
"Guillermo es un seductor, es un hombre que, claro, le gustaban las chicas... pero no es que él vino a hacerme una propuesta... no a ese nivel. Era como de hacer bromas, de decir 'qué linda' y 'la nena', pero nada más".
Incluso recordó con gracia cómo Francella y el resto del elenco masculino bromeaban con su novio de aquel entonces: "Me decían 'ahí viene el novio a buscarla, no lo queremos, no lo aceptamos'. Eran cosas de manera inocente, no era para sentirse incómoda".
El presente: Un trato cordial
A pesar de no haber vuelto a trabajar juntos, Karina asegura que cada vez que se cruzan, el trato es impecable. Recordó un encuentro en el Centro Cultural de la Cooperación donde lo invitó a ver una obra suya: "Él me saludó divino porque él es divino. Me hacía bromas tipo 'ay, la nena, la nena', como decía su personaje. Tal vez es casualidad que no volvimos a trabajar".
Finalmente, Buzeki reafirma que, más allá de cualquier distanciamiento laboral, siempre mantuvo su integridad: "La tranquilidad no la canjeé nunca por nada, ni por el mejor trabajo ni por la mejor propuesta".



























