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Proponen un taller de Escritura Creativa en Mar del Plata
Tomas Pelaia dice que fomentar la actividad creativa es nutrir y definir nuestras propias cualidades. Reconocerlas para bien reforzarlas o romper con ellas y crear otras nuevas..
Tomas Pelaia dice que fomentar la actividad creativa es nutrir y definir nuestras propias cualidades. Reconocerlas para bien reforzarlas o romper con ellas y crear otras nuevas..
Tomas Pelaia pone de manifiesto que fomentar la actividad creativa es nutrir y definir nuestras propias cualidades. Reconocerlas para bien reforzarlas o romper con ellas y crear otras nuevas. La escritura no es otra cosa que la reescritura que el sujeto realiza sobre sí mismo con la excusa de la ficción.
No existe mensaje sin una voz, sin una mirada que lo atraviese. No existen ni las neutralidades, ni las indiferencias, ni las abstenciones ni las inocencias. Todo está atravesado por la compleja red de tensiones que construyen nuestra cosmovisión, nuestra forma de mirar el mundo que nos rodea. Es en esa área, el de las particularidades, en el que habita nuestra manera única e irrepetible de hacer arte: la Ilíada de Ulises se ha contado infinidad de veces, nunca dos veces de la misma manera. Seguimos revisitando el encuentro en Samarra donde nuestro héroe conoce su ineludible destino desde que Persia era un imperio. Asistimos una y otra y otra reinvención de los mitos bíblicos, y nos enfrentamos al villano, ya sea que venga en forma Sauron o Emperador Galáctico.
La humanidad se ha contado las mismas historias por milenios, es el cómo lo que ha ido variando; hay tantas versiones como ha habido escritores.
El abordaje, el contexto y los detalles, todo eso que brota involuntaria y orgánicamente desde el autor y empapa la obra, es lo que la vuelve singular. Si partimos desde la voz propia, es imposible repetir una historia: abrazamos y expandimos sobre una frase icónica de Cortázar durante sus clases en la Universidad de Berkeley: “no existen los sinónimos”. Las historias no son los eventos que las componen, sino el lente con el que las relatamos.
El taller provee la caja de herramientas de la escritura que necesitamos para encontrar la mejor versión (la más propia) de la historia que ya queremos escribir. Descomponiendo la actividad de la escritura y visitando algunos de sus géneros más célebres es que se nos hace posible dimensionar nuestras propias intenciones y preferencias; mientras la mayoría de los talleres tiene como objetivo la elaboración de un cuento final, desde este espacio nos proponemos un camino hacia el descubrimiento de la voz propia: no sólo un trabajo de producción, sino de deconstrucción de las formas y los mecanismos creativos. El objetivo final del taller consiste en la redacción de un manifiesto que ilustre nuestro propio movimiento artístico. Desde sus orígenes, hasta sus distinciones estéticas. La primera gran validez del escritor está en el intento.
El taller consta de doce encuentros y está dividido en dos partes: una primera dedicada a las herramientas compositivas del ejercicio de la escritura y una segunda los géneros literarios, el área en el que el texto no sólo entra en tensión consigo mismo, sino con otros textos, con un sistema de convenciones que define los ritmos y el tono de la historia.
Tomas Pelaia propone este taller que tiene lugar en el Complejo Cultural Teatro Hostel (Olavarría 2373 Zona Güemes). Abierto a todo público el mismo inicia en el mes de Agosto. Se pueden contactar al ig @teatrohostel o vía Wp 2235 43-1802 .





















